Una seta del bosque convertida en collar. La modelo y la pinto a mano en porcelana fría, con su sombrero granate de lunares y el pie color crema, y la rodeo de cuentas, también de porcelana, en verde oliva, verde lima, rojo y granate. Ninguna sale de un molde: cada cuenta tiene su forma y su color, así que no hay dos collares iguales.
Para cerrarlo he elegido cuentas de piedra natural de topacio color mantequilla, que suavizan tanto color y le dan luz. Mide 49 cm y queda a la altura justa para lucirlo sobre un jersey de cuello redondo o con una camisa abierta.
Diseño exclusivo esdeinés, hecho a mano en mi taller de Sevilla.